Mr. Beer

Violeta!

Se escribe “øl” pero se pronuncia “oel” 

 

Me llamo Violeta, nací en la llanura pampeana y viví diez años en Buenos Aires antes de emprender viaje rumbo a Escandinavia. Los últimos dos años he intercalado Oslo-Copenhague, y cuando puedo, escapo hacia a algún destino cervecero como Bruselas, Berlín o Vilnius. Apuesto que alguna vez habrán escuchado, Noruega es un país caro y la cerveza no es la excepción, pero para ser franca, eso no es un impedimento para que los vikingos consuman grande volúmenes de ésta bebida ancestral. Una pinta (500ml) de cerveza tirada puede rondar las 80 coronas (10 usd), pero si la elección es por una artesanal, con esas mismas coronas te alcanza para 200 ml de alguna variedad local. Todo buen noruego sabe tomar una cantidad importante de birra, eso sí, siempre acompañada de un vaso de agua por pinta. El agua es gratis, por eso no hay que preocuparse.

Cuando la birra está servida, se brinda al grito de “skål” que originalmente significaba “cráneo”, aparentemente antes del cristianismo, los vikingos eran esos seres mitológicos que bebían alcohol en recipientes elaborados con la cabeza de sus enemigos.

Si bien ciertas costumbres han quedado en el folclore, las cosas han cambiado de esa época a la fecha y actualmente la noche noruega tiene muchas más limitaciones y prohibiciones de la que una argentina puede imaginar.

Acá no hay código de vestimenta para ingresar a un bar o club nocturno, pero si te ven con “cara de alegre” no te van a dejar pasar.

Los bares están abiertos hasta las 3 am y sólo se puede beber en la vereda hasta la medianoche. Acá no hay código de vestimenta para ingresar a un bar o club nocturno, pero si te ven con “cara de alegre” no te van a dejar pasar, y, son extremadamente estrictos con este punto. Siguiendo con la lista de “NOs”, tampoco está permitido la publicidad ni exhibir cualquier tipo de marca de alcohol y tabaco. Y por cierto, una vez adentro del bar tampoco podes tener “cara de alegre” o un estado de felicidad avanzado, porque te van a sacar del bar si te ven mareado. En los bares noruegos no podés aparentar borrachera o terminás de patitas en la calle con los otros the walking deads vagando por los parques.

Me contaron que desde hace ya un par de años la cerveza artesanal se viene imponiendo en todas las canillas escandinavas, también crecen las producciones hogareñas y es posible conseguir todos los suplementos que necesitas para elaborar tu propia cerveza. Por temporadas se organizan festivales en los que una brewery de barrio invita a otras de la zona para intercambiar sabores y compartir canillas.

En el barrio de Grünerløkka se encuentra BD57, si bien el nombre parece un código, es fácilmente desentrañable: 57 es por la altura de la calle y BD es por BrewDog (cerveza artesanal escocesa) pero no se puede utilizar la palabra “brew” (el acto de elaborar cerveza), porque eso sería incentivar al consumo de alcohol (?). De las quince canillas que ofrece, una de ellas sale directamente de la boca de un alce y te la sirve un vikingo de rubia y larga cabellera islándica. Todo muy épico.

Yo opté por una variedad que fue lanzada en conmemoración al día de la mujer en marzo. Humle-pupp : Humle (lúpulo) y pupp (teta) : Teta de lúpulo. Bajo el manifiesto de que la cultura cervecera ha estado dominada por los hombres, se reivindica que las mujeres también están presentes en estos 3500 años del arte de fermentar esta preciosa bebida. Y debo concluir, sabe tan bien como suena.


“Llegaste tan tejos y pensás que sos el único de tu ciudad en ese país…”

No!, hay miles como vos! Por eso Soy Cervecero te está buscando a vos, para que nos cuentes que sabor tiene la birra tan lejos de casa!

Mandanos un correo para ser parte!

0 comments on “Violeta!Add yours →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sushi TOP